Adiós a Aritz Aduriz: se retira uno de los grandes del Athletic Club y de LaLiga

* Con una carrera legendaria que duró más de dos décadas y en la que marcó más de 200 goles

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Hay gran tristeza en Bilbao y en toda España esta semana tras el anuncio del delantero del Athletic Club Aritz Aduriz de que va a colgar las botas. El jugador de 39 años ya había declarado su intención de retirarse al final de la temporada 2019/20, pero con la temporada – y la final de la Copa del Rey entre equipos vascos – actualmente en suspenso, el cuerpo, al parecer, le ha pedido que no espere más.

 “Desgraciadamente mi cuerpo ha dicho basta”, escribió Aduriz en un mensaje publicado en las redes sociales el miércoles por la tarde. “Ha llegado el momento”, añadió, antes de explicar que los médicos le habían aconsejado que se sometiera a una operación de reemplazo de cadera.

 Es un final abrupto para una carrera muy especial. La última aparición de Aduriz fue en marzo, en la victoria por 4-1 del Athletic Club sobre su antiguo club, el Real Valladolid, 17 años, cinco meses y 23 días después de su debut en la máxima categoría con el Athletic contra el FC Barcelona en septiembre de 2002.

 Aduriz, nacido en San Sebastián, fue un jugador que innegablemente, e inusualmente en el fútbol moderno, mejoró a medida que fue creciendo. Tras pasar por los equipos vascos Antiguoko y Aurrerá, y luego por la academia del Athletic Club, el joven Aduriz fue enviado a Burgos y Valladolid, en las divisiones inferiores de España, para perfeccionar su técnica. Después de hacer un buen trabajo en el Real Valladolid en LaLiga SmartBank, volvió al Athletic y ascendió al primer equipo de los Leones.

 Sin embargo, Aduriz se mudó de nuevo en 2008 y se incorporó al RCD Mallorca durante dos temporadas antes de pasar al Valencia CF en 2010. Mientras que rápidamente desarrolló una reputación de goleador habitual y de favorito de los aficionados, el jugador vasco, que parecía encarnar el valor del club a la perfección, siempre sintió el Athletic Club como su hogar. Trabajador, valiente y muy orgulloso de su tierra natal, era lógico que Aduriz regresara a su casa en San Mamés en 2012.

 Y fue durante esta tercera etapa en el club que se lució más. Aunque nunca había superado los 16 goles por temporada antes de aquel año, una prolífica racha goleadora de seis años entre 2012 y 2018 (18 en 2012/13, 18 en 2013/14, 26 en 2014/15, 37 en 2015/16, 25 en 2016/17 y 20 en 2017/18) le permitió destacar como uno de los máximos goleadores de LaLiga y del fútbol europeo.

 Cuatro de esos goles llevaron al Athletic Club a ganar la Supercopa de España en 2015, el primer trofeo del club en más de treinta años. Su triplete en el partido de ida contra el Barcelona y otro gol en el Camp Nou dieron al Athletic una victoria global de 5-1, que hizo que las calles de Bilbao se llenaran de hinchas eufóricos como nunca antes.

 En 2018, las lesiones comenzaron a afectar a Aduriz, que a estas alturas ya tenía treinta y tantos. Pero siguió protagonizando momentos especiales: un penalti único, sin carrerilla, contra el Valladolid la temporada pasada; su gran gesto de deportividad al señalar a los aficionados que no le habían hecho ninguna falta en un reñido y acalorado derbi local con el SD Eibar en 2018; y, por supuesto, una inolvidable chilena en el descuento contra el vigente campeón, el Barcelona, en la noche de apertura de la temporada 2019/20.

 Ahora Aduriz cuelga sus botas como una verdadera leyenda del Athletic Club y de LaLiga. El segundo máximo goleador español de LaLiga en el siglo XXI (158), solo por detrás de David Villa, se ha ganado su lugar en el panteón de los grandes delanteros de LaLiga. Se le echará de menos en toda España y Europa, pero en ningún sitio más que en Bilbao, donde los aficionados no solo le recordarán como uno de los mejores delanteros de su club, sino también, lo que es más importante, como uno de los suyos.